
Hoy quiero comentar sobre uno de los sentidos que se agudizan durante el ayuno casi desde los primeros días.
Es el olfato.
Lo divertido es que la información a la que antes no le prestaría la atención, ahora atraviesa a veces decenas de metros y llega a mí. Una de esas informaciónes es si alguien está fumando en las cercanías de donde vivo. El olor queda durante bastante tiempo, incluso si ya no hay nadie fumando. Uno sabe sobre esas cosas por la capacidad de los animales de rastrear huellas a través del olor de quien las dejó. Bueno, ayunando lo comprobé.
También, obviamente, se siente qué es lo que cocinan los vecinos, los perfumes de las mujeres hasta "gritan", por así decir. Y lo que huele bien feo, es sin dudas, el dinero. Literalmente.
Ahora al reporte.
Ayer y hoy, todo muy bien. El organismo ya totalmente reorganizado para consumir sus reservas internas ( en los primeros 3-5 días ( y a veces más), la alimentación es basada sobre las reservas de lo comido en los días previos al ayuno), no demuestra ningun tipo de molestias, ni alteraciones. En una de las proximas entradas, voy a describir pormenorizadamente todas las etapas del ayuno, desde el punto de vista estrictamente médico.
Por hoy es todo.
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