
En estas primeras dos semanas de mi salida he cumplido casi al pie de la letra lo que me había propuesto, no sin haber cometido algún desliz, cosa normal en esto de "bajar de la montaña".
DIARIO DE UN AYUNADOR




Hoy fue un día movido-
8:30 - te de manzanilla ...
12:30 - vaso de jugo de naranja
13:30-16:30 - - 500 ml de jugo de manzans verdes y remolacha (proporción 4:1)
19:00 - - vaso de jugo de naranja
volví a hacer la compota con cáscaras y pulpa de manzanas exprimidas y la "pulpa" de remolacha - - salió una sopa color granate, levemente dulce, y es prácticamente lo que me quedó para el resto del día.
Mañana sigo con los jugos, agregando frutas enteras para comenzar a mover la digestión y tal vez me haga un jugo de tomates frío :)
P.D. quiero agregar que anoche ya me hice esa mezcla de jugo de manzanas con remolacha, pero solo para un vaso... y fue con tanta suerte que cuando ya había terminado de limpiar el exprimidor----zas! - y se me vuelca el vaso, desparramando casi todo ese líquido purpúreo sobre la mesa....
Qué hice?
Y bueno, me agaché y cual caballo lo chupé desde la mesa, mientras pensaba: "Qué pensarían mis vecinos si me vieran bebiendo un líquido sangriento de esta manera...., es que son de Rumania, tierra del mismísimo conde Drakúla...." :)
En fin, los dioses me siguen guiñando los ojos.





Que bien que dormí esta noche!
Me levanté de la cama sin titubear, no hubo nada de mareo. Eso significa que a la sangre no le falta ningún elemento vital para seguir con sus funciones, ni tampoco está intoxicada, porque desde el comienzo que no siento NINGÚN síntoma de malestar.


Ayer y hoy - lluvia, hermosa tempestad. Los noticieros hablan de un tal Anticiclón, y yo les creo, total si es sí-clon, o anti-sí-clon, las cosas esenciales no cambian, mientras el firmamento siga firme (valga la redundancia :)). Esta introducción trabalengüística se la dedico (sin llegarle siquiera a los talones) a un amigo mío que gusta de juegar con las palabras.
Y volviendo al tema Ayuno, dejo el testimonio de que todo está en orden, mencionando sólo que ayer después de un trabajo físico extra que tuve que realizar, sentí que efectivamente estaba ayunando, ya que cuando volví a casa, pasada la medianoche, me mandé directamente a la cama, lleno de ese cansancio físico general, que al llegar la mañana se quedó en el ayer.
En el resto de las cosas, todo sigue su curso, cual río, pero sin desbordar.
Lo cual agradezco.


